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Evangelismo Bíblico

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  1. La Llave Olvidada del Evangelismo Bíblico
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  2. Haciendo Que La Gracia Sea Admirable
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  3. El Problema Con El Evangelismo Moderno
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  4. Como Confrontar a los Pecadores
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  5. Nuestro Aliado: La Conciencia
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Lección 1, Step 2
En Progreso

Lección: La Llave Olvidada del Evangelismo Bíblico

Lección Progress
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“‘Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte’ (Romanos 7:9). Así es lo que sucede con el que se justifica por las obras y el orgulloso incrédulo. Porque ellos no conocen la ley de Dios, la cual está directamente contra ellos, y es imposible para ellos conocer sus pecados. De esta manera ellos no son susceptibles a la instrucción. Si ellos conocieran la Ley, ellos conocerían sus pecados; y el pecado que para el cual está muerto ahora, llegará a revivir entonces.” Martín Lutero

Esta enseñanza es de crucial importancia. Para ser instruido correctamente en cómo alcanzar efectivamente a los perdidos con el evangelio debes comenzar con el fundamento bíblico para el evangelismo. Lee esta lección muy atentamente. No dejes que nada te distraigfa mientras descubres lo que Charles Spurgeon llamó “nuestro auxiliar mas efectivo” – esta es nuestra arma mas poderosa.

¿Alguna vez has pensado: “Debe haber una clave para alcanzar a los perdidos”? Bueno, la hay. Pero está oxidada por su falta de uso. La Biblia justamente le llama “la llave”, y su propósito es llevarnos a Cristo, abrir la puerta al Salvador (Juan 10:9). No solo que es bíblica sino que fue usada a través de la historia cristiana para abrir las puertas del avivamiento. La mayoría de las iglesias de hoy ni siquiera saben que existe. El problema es que se perdió al transitar el siglo veinte. Las llaves tienen la mala costumbre de perderse.

Jesús la usó. También lo hizo Pablo (Romanos 3:19-20), Timoteo (1ª Timoteo 1:8-11) y Santiago (Santiago 2:10). Esteban la usó cuando predicó (Hechos 7:53). Pedro encontró que al usarla pudo abrir la puerta para dejar en libertad a 3.000 almas prisioneras en el Día de Pentecostés. Jesús dijo que los intérpretes habían quitado la llave, y aún se habían negado a usarla para que la gente entrara en el reino de Dios (Lucas 11:52). Los fariseos no la habían quitado; en vez de esto, la habían deformado de tal forma que no funcionaba (Marcos 7:8). Jesús la restauró a su forma real, tal como las profecías anunciaban que lo haría (Isaías 42:21). Satanás ha tratado que la iglesia moderna tenga prejuicios respecto a esta llave. Él la ha calumniado, abusado, torcido, y por supuesto escondido – él la odia por lo que ella puede hacer. Tal vez estás ansioso de saber cual es esa llave. Te lo diré. Pero te pido que pongas a un lado tus tradiciones y prejuicios y mires lo que la Palabra de Dios dice del tema.

En Hechos 28:23 la Biblia nos dice que Pablo buscaba persuadir a sus oyentes “acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.” Aquí encontramos dos efectivos medios por los cuales persuadir al incrédulo “acerca de Jesús.”

Echemos una mirada primero acerca de cómo los profetas pueden ayudar a persuadir a los pecadores respecto a Jesús. El cumplimiento de las profecías prueba la inspiración de las Escrituras. Las predicciones de los profetas presentan un poderoso caso de inspiración de la Biblia. Cualquier escéptico que lee las palabras proféticas de Isaías, Ezequiel, Joel, etc. o las palabras de Jesús en Mateo 24 no puede sino ser desafiado a pensar en que este no es un libro común.

El otro medio por el cual el apóstol Pablo persuadía a los pecadores acerca de Jesús era “la ley de Moisés.” La Biblia nos dice que la Ley de Moisés es buena si se usa legítimamente (1ª Timoteo 1:8). ¿Para qué se diseñó la Ley de Dios? Los siguientes versículos nos dicen: “La Ley no está hecha para una persona justa, sino…para los pecadores ”(1 Timoteo 1: 9,10). Incluso enumera a los pecadores por nosotros: los desobedientes, los impíos, los asesinos, los fornicarios, los homosexuales, los secuestradores, los mentirosos, etc. La Ley fue diseñada principalmente como una herramienta evangelística. Pablo escribió que él “no tendría conocimiento del pecado sino fuera por la ley” (Romanos 7:7). La Ley de Dios (los Diez Mandamientos) es evidentemente la “llave del conocimiento” que Jesús habló en Lucas 11:52. Él estaba hablando a intérpretes – quienes debieran haber enseñado la ley de Dios a los pecadores para que ellos recibieran el conocimiento del pecado y reconocer la necesidad del Salvador.

La profecía habla al intelecto de los pecadores, mientras la ley habla a la conciencia. Una produce fe en la Palabra de Dios; la otra trae conocimiento del pecado en el corazón del pecador. La ley es la llave dada por Dios para abrir la puerta de la salvación.

La Biblia dice en Salmos 19:7 “la ley de Jehová es perfecta que convierte el alma.” Las Escrituras hacen bien claro que es la Ley que convierte el alma. Para ilustrar la función de la ley de Dios, miremos por un momento la ley civil. Imagina si te dijera “tengo buenas noticias para ti: alguien ha pagado tu multa de 25,000 dólares por exceso de velocidad. Probablemente reaccionarías diciendo “¿Qué estas diciendo? Esas no son buenas noticias, pues no tiene sentido. Yo no tengo ninguna multa de 25,000 dólares por exceso de velocidad.” Las buenas noticias no serían buenas noticias para ti, sino que sería una tontería. Pero más que esto, sería ofensivo para ti, porque estoy insinuando que has quebrado la ley; cuando no piensas que lo has hecho.

Sin embargo si la noticia la expreso de otra manera puede tener mas sentido. “mientras tu estabas manejando hoy el radar de tránsito dejó registrado que pasaste a 70 Km. por hora en una zona donde hay una escuela de ciegos. Allí habían 10 señales de tránsito que dejaban bien en claro que la velocidad máxima en esa zona es de 50 Km. por hora, pero seguiste a 70 Km. por hora. Lo que hiciste fue extremadamente peligroso, la multa es de 25,000 dólares. La ley iba a tomar su curso cuando alguien que ni siquiera conoces paró el trámite y pagó la multa por ti. Eres muy afortunado.”

¿Ves como el decir primero lo que se ha hecho mal hace que las buenas noticias tengan sentido? Si no se da una clara instrucción de que has violado la ley, entonces las buenas noticias parecen una tontería; incluso ofende. Pero una vez que has entendido que has roto la ley, las buenas noticias llegan ser buenas en verdad.

Ahora de la misma manera, si nos acercamos a un pecador impenitente y decimos “Jesucristo murió en la cruz por tus pecados” le parecerá una locura y algo ofensivo. Será locura porque no tendrá sentido para la persona. La Biblia dice que “la predicación de la cruz es locura a los que se pierden” (1ª Corintios 1:18). Y será ofensiva porque estoy insinuando que él es un pecador cuando él no piensa eso de sí mismo. Ya que él piensa que hay mucha gente que es mucho mas mala que él. Pero si tomamos tiempo para seguir los pasos de Jesús, esto puede tener mas sentido. Si abro la divina Ley, los 10 mandamientos, y le muestro al pecador lo que precisamente él ha hecho mal, que él ha ofendido a Dios al violar Su Ley, entonces cuando él viene, como dice Santiago, “convicto por la ley como transgresor” (Santiago 2:9), las buenas noticias de la multa pagada no será una locura, ni será ofensiva, será “poder de Dios para salvación” (Romanos 1:16).

Con esto en la mente miremos a algunas funciones de la ley de Dios para la humanidad. Romanos 3:19 dice “ahora sabemos que todo lo que la ley dice lo dice para aquellos que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios.” Así que una de las funciones de la Ley es que toda boca se cierre, para que los pecadores dejen de decir que ellos no son malos y que hay otros peores que ellos. No, la ley cierra la boca de la justificación y deja, no solo a los judíos sino a todo el mundo bajo el juicio de Dios.

En Romanos 3:20 leemos, “ya que por las obras de la Ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la Ley es el conocimiento del pecado.” Entonces la Ley de Dios nos dice qué es el pecado. Primero Juan 3:4 dice: “Pues el pecado es infracción de la ley.” En Gálatas 3:24 aprendemos que la Ley de Dios actúa como un “Profesor o un Maestro” para traernos a Jesucristo para que seamos justificados a través de la fe en su sangre. La Ley no nos ayuda; solo nos deja indefensos. No nos justifica; solo nos deja culpables delante del juicio de un Dios santo.

Carlos Spurgeon, el príncipe de los predicadores, decía “no creo que ningún hombre predica el evangelio si no predica la ley. La ley es la aguja, y tu no puedes tejer el hilo de seda del evangelio a través del corazón humano a menos que primero uses la aguja de la Ley que te haga el camino por ti.”

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